Nosotros nos alimentamos y nutrimos a través de todos nuestros sentidos, también lo que ves, lees, sientes y escuchas es alimento para ti, te nutre o te intoxica, incluso envenena, te hace sentir bien o te hace sentir mal, no importa que creas que no te está afectando qué tú sabes que es una escena, que es una canción, que es un programa, es una película, un vídeo, etc. tu sistema nervioso, tú cerebro y tu cuerpo responden igual y generan reacciones y mensajes bioquímicos que desenlazan en estados de ánimo favorables o desfavorables, favorables como de tranquilidad, paz, confianza, esperanza, etc. y no favorables, como de miedo, desesperanza, depresión, tristeza, angustia, ansiedad, etc. En tu consciente crees que lo puedes manejar pero tu estómago, tu páncreas y tu hígado liberan neurotransmisores y/o hormonas como si fuera real y en tu inconsciente se quedó grabado como una verdad.
No veas cosas trágicas, apaga los noticieros, evita los conflictos, la música de queja o dolor, evita las publicaciones amarillistas, los chismes, los vídeos violentos, las mentiras, todo lo que conlleve una carga negativa evítalo, en lugar de esto participa de actividades que promuevan de manera natural la producción de neurotransmisores u hormonas de bienestar como las endorfinas o la dopamina la hormona de la felicidad, escucha música agradable, medita, baila, ríe, canta, convive con la gente que quieres, sal a caminar, haz ejercicio, disfruta de los atardeceres y agradece, agradecer sube tu vibración.
Agradece y enfócate en las cosas buenas, no te quejes, la queja baja tu vibración, busca soluciones, abre tu mente y por la noche haz un recuento de lo bueno que te paso en el día, vete a la cama con una sonrisa. Nuestro mejor estado es estar en paz y tu paz solo la puedes trabajarla tú . Cuida lo que consumes, cuídate a ti .